PENSAMIENTOS PARA MOMENTOS ESPECIALES
1. "Lo que se tiene muy sabido se dice que nos es familiar. Como aquél
trabalenguas de nuestra infancia sobre el cielo y los ladrillos. Sin
embargo el cielo no está enladrillado. Aun. Lo que está enladrillado es
el amor, el amor sólido. El amor está enladrillado, ¿quién lo
desenladrillará?
El matrimonio está regulado por ley y el Derecho ni nació ni sirve para
regular sentimientos. El legislador se cuidó muy bien de que no
apareciera en nuestro Código Civil la palabra “amor”, y el lenguaje
coloquial llama al matrimonio “casamiento”, o sea, compartir casa. Sin
embargo el legislador de hoy está desaforado y parece que pretendiera
convertir cada hogar, que viene de hoguera, en un infierno. Hoy las
parejas anuncian su separación diciendo: “ya no estamos enamorados”; y
el oyente se pregunta estupefacto: ¿le preguntó el Juez cuando expresó
su consentimiento para su matrimonio civil si estaban enamorados?
Siguiendo a nuestro recordado académico de la lengua española, el
eminente psiquiatra Castilla del Pino, “el enamoramiento es un estado de
trastorno mental transitorio”. Por ello el que dice “sí” al matrimonio
en dicho estado enfermizo, de enajenación mental, manifiesta una
voluntad viciada que hace nulo ese contrato. El art. 56.2 de nuestro
Código Civil vigente dice: “Si alguno de los contrayentes estuviere
afectado por deficiencias o anomalías psíquicas, se exigirá dictamen
médico sobre su aptitud para prestar el consentimiento”. Mira que he ido
a bodas con contrayentes locamente enamorados entre sí… pues jamás he
visto ese dictamen médico preceptivo.
En cambio, es curioso, cuando esa misma pareja va a divorciarse, ya
desenamorada y de nuevo en sus cabales, empieza el Juez a exigir pruebas
psicológicas o psiquiátricas sin cuento, como si el Juez, experto en lo
justo, hubiera perdido el juicio.
Por otra parte, cuando dos se casan porque les conviene, viene el
legislador a meter la pata, y dice que ese matrimonio es nulo ya que se
trata de un matrimonio “de conveniencia”. Como si los contratos que se
cumplen no fueran aquellos que se firman porque convienen a los
contratantes. Pudiera parecer que para que sea válido el contrato
matrimonial tienen que realizarlo dos que no se convienen, es decir, dos
a los que no les trae cuenta casarse entre sí.
Cuando se decide el divorcio se acude a un abogado que se autodenomina
“matrimonialista”, aunque nunca asesoró a nadie para contraer
matrimonio, ocupándose realmente de romper jurídicamente el vínculo. O
sea, que su especialidad es abogado “divorcista”, como si todo fuera lo
contrario de lo que es.
Por último llega el legislador del despido exprés, la multa exprés y el
desahucio exprés, con el divorcio exprés y crea el divorcio sin causa,
que quiere decir que igual da por qué te divorcias; pero casi
simultáneamente crea, sin nombrarlo así, el divorcio “instant”, que es
más rápido que el “exprés”, porque es instantáneo, que quiere decir que
sí tiene causa, y la causa es que ella dice que él la maltrata, pongamos
psicológicamente, y el está en la calle inmediatamente, pongamos
físicamente, y/o en el calabozo; entonces la psique de él se siente
maltratada por ella: porque ella está “dentro” de la casa y él está
“fuera” o porque él está “dentro” del calabozo y ella está fuera, igual
da. Así que hay un divorcio sin causa, civil y “exprés”, al que pueden
optar ambos y un divorcio con causa, penal e “instant”, que sólo es para
ella en un Juzgado para ella, a efectos prácticos. La generación de
españoles que fue educada por la tele mediante el “Ábrete Sésamo” tiene
claros los conceptos: dentro y fuera; y el conflicto jurídico del
divorcio requiere una visión más topológica: estudiar las propiedades
que no cambian cuando deformamos una figura sin romperla; total, que
ella-dentro y él-fuera.
Parece un trabalenguas. Pero un Juez de un pueblo extremeño preguntó a
un niño de ocho años, cuyos padres se divorciaban, su decisión ante el
dilema fatal: ¿con papá o con mamá?; y el niño respondió: “yo, con el
que se quede con la casa”.
El divorcio está enladrillado, ¿quién lo desenladrillará?, el
desenladrillador que lo desenladrille, buen desenladrillador será"
D. FRANCISCO J. FERNANDEZ CABANILLAS
2. "Hay que ayudar a Dios para que se haga presente en Haití"
Juan A. Estrada, 23 de enero de 2010 a las 09:55
Desde la perspectiva científica el terremoto tiene una doble explicación. Por un lado, una zona sísmica, siempre amenazada por terremotos y maremotos, que se suceden con frecuencia. Por otra, que se ha practicado una deforestación masiva del país, que contrasta con la superficie de la República Dominicana, la otra parte de la isla.
Además se ha dado una sobreexplotación del suelo, un agotamiento de los recursos naturales, en parte por empresas que han sido pan para hoy y hambre para mañana, y una fuerte explosión demográfica bajo gobiernos corruptos y dictatoriales, como los Duvalier, cuyo heredero se gasta hoy su fortuna en Francia.
Cuando el terremoto llegó casi todo se vino abajo, incluido el centro histórico y las instalaciones estatales. Pero el barrio rico y moderno de Pétion Ville, en Puerto Príncipe, apenas ha sufrido daños. Es una isla segura, sólida y bien librada del azote natural.
La conclusión es evidente: con otra política y gobierno, otra distribución de la riqueza y otro tipo de construcciones se hubiera amortiguado mucho la violencia de la naturaleza en el país más pobre de América.
Antes que preguntarse por Dios, ¿por qué permite esto?, hay que preguntar al hombre ¿cómo consentimos que tantos seres humanos vivan en la miseria, indefensos ante la naturaleza? La tragedia de Haití sigue al tsunami de Indonesia y vendrán muchos más, porque tres cuartas partes de la humanidad viven en la pobreza, sin medios para controlar la naturaleza. Tenemos los recursos técnicos y materiales para reducir al mínimo estos desastres, pero la distribución internacional de la riqueza los invalida.
¿Y dónde está Dios? Seguimos esperando milagros divinos que cambien el curso de la naturaleza; apelamos a la Providencia para que intervenga en las catástrofes naturales; rezamos y pedimos prodigios y señales. Y Dios guarda silencio y no actúa como esperamos. No aprendemos de la historia. No paró la cruz en el Gólgota; no intervino para evitar Auschwitz; no es el Dios relojero de Newton, que ajusta el reloj natural de vez en cuando; no modifica las leyes de la creación, descubiertas por la ciencia.
El hombre y el universo son obra de un creador que respeta la libertad humana y el dinamismo de la naturaleza. Si buscamos al Dios milagrero, siempre a la escucha de los deseos del hombre, busquémoslo en otra religión, no en la del Dios crucificado. Es inconcebible que los cristianos sigamos esperando intervenciones prodigiosas, como en tiempos de Jesús, sin asumir la mayoría de edad del hombre y la autonomía del universo, cuyas leyes conocemos mejor y cada vez más.
En cambio, encontraremos a Dios, si lo buscamos identificándose con las víctimas y llamando a los hombres de buena voluntad a la solidaridad y la justicia; si esperamos que Dios nos inquiete, nos provoque y nos llame a colaborar de mil maneras para mitigar el dolor en Haití; si creemos que Dios no es neutral y que el contraste entre el gran mundo pobre y la minoría de países ricos clama al cielo.
Hay que ayudar a Dios para que se haga presente en Haití, porque necesita de los hombres para que llegue ahí el progreso y la justicia. Los muertos y refugiados de la catástrofe tienen hambre de justicia, la de las bienaventuranzas, y Dios necesita testigos suyos para hacerse presente.
Nadie puede hablar en nombre de las víctimas sin experimentar sus sufrimientos ni padecer su forma de vida, sólo hacernos presentes a ellos. El protagonismo corresponde al ser humano: Dios es autor de la historia, en cuanto inspira, motiva y envía para la solidaridad y la justicia. El Dios cristiano no es la divinidad griega que siente celos del hombre y castiga a Prometeo, sino el que se enorgullece de la capacidad para generar vida con la ciencia y el progreso, sólo exigiendo que los recursos naturales se pongan al servicio de todos.
Hay que actuar como "si Dios no existiera" y todo dependiera de nosotros, universalizar la solidaridad y cambiar las estructuras internacionales que condenan a pueblos enteros a la miseria. Desde ahí podemos esperarlo todo de Dios y pedirle que fortalezca, inspire y motive a los que luchan por un mundo más justo y solidario.
Dentro de pocos meses Haití será un mero recuerdo, excepto para los que siguen allí, y los habremos olvidado, como a Indonesia o las hambrunas del África subsahariana. La gran tragedia del siglo XXI es la de una humanidad que tiene recursos para acabar con el hambre y mitigar las catástrofes naturales, pero prefiere emplearlos en armamento, para defenderse de los pobres; en policías, para evitar que lleguen a nuestras islas de riqueza y en los despilfarros consumistas de una minoría de países.
Del mal de Haití somos todos responsables y la solidaridad no puede quedarse en el acontecimiento puntual, aunque sea necesaria, sino que exige otra forma de vida.
Juan Antonio Estrada en Diario de Sevilla
3. Decálogo para formar delincuentes
Seguro que os acordáis del juez de menores de Granada, Emilio Calatayud
conocido por sus sentencias ejemplares y sus famosos vídeos, algunos recogidos en
este blog. Pues ha publicado un libro titulado Reflexiones de un juez de menores” (bauro, 2007) en el que inserta este decálogo para formar un delincuente”:
1. Comience desde la infancia dando a su hijo todo lo que pida. Así crecerá
convencido de que el mundo entero le pertenece.
2. Cuando diga palabrotas, ríaselas. Esto le animará a hacer cosas más graciosas.
3. No le regañe ni diga que está mal algo de lo que hace. Podría crearle complejos de culpabilidad.
4. Recoja todo lo que el deja tirado: libros, zapatos, ropa, juguetes. Así se
acostumbrará a cargar la responsabilidad sobre los demás.
5. Déjele leer todo lo que caiga en sus manos. Cuide de que sus platos, cubiertos y vasos estén esterilizados, pero no de que su mente esté llena de basura.
6. No se preocupe por su educación ética o espiritual. Espere a que alcance la
mayoría de edad para que pueda decidir libremente.
7. Riño a menudo con su cónyuge en presencia del niño, así a él no le dolerá
demasiado el día en que su familia, quizá por su propia conducta, quede destrozada para siempre. –
8. Dale todo el dinero que quiera gastar. No vaya a sospechar que para disponer del mismo es necesario trabajar.
9. Satisfaga todos sus deseos, apetitos, comidas y placeres. El sacrificio y la
austeridad podrían producirle frustraciones.
10. Póngase de su parte en cualquier conflicto que tenga con sus profesores y
vecinos. Piense que todos ellos tienen prejuicios contra su hijo y que de verdad
quieren fastidiarlo.
4. ¿ME ACOMPAÑAS A REZAR?
¡¡¡Reza aunque no tengas ganas !!! Te tomará un minuto.
¡¡¡Nunca sabes cuando Dios te bendecirá!!!
¡¡¡Las buenas cosas pasan cuando menos te lo esperas!!!
!!!Cambia el número arriba cuando pases este mensaje añade uno más!!!
Amado Señor, Te doy gracias por este día.
Te doy gracias porque puedo ver y escuchar esta mañana.
Estoy bendecida(o) porque tú eres un Dios de perdón y comprendes, tú has hecho tanto por mí y por otros, soy bendecida(o) porque tú sigues bendiciéndome.
Perdóname este día por todo lo malo que haya hecho, dicho o pensado que no haya sido de tu agrado.
Pido por tu perdón. Mantenme salva(o) de todo daño y peligro.
Ayúdame a empezar este día con una nueva actitud y gratitud.
Déjame hacer lo mejor de uno y cada día para aclarar mi mente, que pueda yo oírte.
Por favor, aclara mi mente que pueda yo aceptarte, no me dejes quejar por cosas que no puedo controlar..
Y dame la mejor respuesta cuando me empujen fuera de mis límites..
Yo sé que cuando no puedo orar, tu escuchas mi corazón.
Continúa usándome para ti.
Continúa bendiciéndome para que pueda ser una bendición para otros.
Mantenme fuerte para ayudar al débil.
Mantenme en buen espíritu que pueda tener palabras de consuelo para otros.
Rezo por esos que no pueden encontrar el camino.
Rezo por esos que son juzgados y calumniados.
Rezo por esos que no te conocen íntimamente.
Rezo por esos que borrarán este mensaje sin compartirlo con otros.
Rezo por esos que no creen.
Pero te doy gracias porque creo en ti.
Creo que Dios cambia la gente y cambia situaciones.
Rezo por todos mis hermanos y hermanas.
Por cada uno y todas las familias.
Rezo por la paz, el amor y la felicidad en sus hogares, que salgan de deudas y suplan sus necesidades.
Rezo para que todo el que lea estas palabras sepa que no hay problema, circunstancia o situación que no exista para Dios.
Toda batalla esta en tus manos, para que la pelees.
Rezo porque estas palabras sean recibidas en el corazón de quien las lea. Y rezo por tu trabajo y por el mío, por que reine la paz y la alegría y que nos acompañe el Espíritu Santo .
Si rezas esta oración, cambia el número de arriba y pásalo a otra gente, para que vean cuántos hemos rezado ¡¡¡Dios te bendiga!!!
¡¡¡Sólo repite conmigo estas frases y verás como el Señor se mueve!!!
Señor, te quiero y te necesito, llena mi corazón, por favor.
Pásalo a 20 personas excepto a mí. No lo ignores, el Señor te bendecirá. Quiero que sepas que eres bendecido(a) por la persona que te ha enviando esto.
¡Bendiciones!
Condiciones de uso | Política de privacidad |
Copyright ©2005 CENTRO DE ORIENTACION FAMILIAR DE CANARIAS |